jueves, 29 de septiembre de 2011

Poema del Secreto



Puedo tocar tu mano sin que tiemble la mía,
y no volver el rostro para verte pasar.
Puedo apretar mis labios un día y otro día...
y no puedo olvidar.


Puedo mirar tus ojos y hablar frívolamente,

casi aburridamente, sobre un tema vulgar,
puedo decir tu nombre con voz indiferente...
y no puedo olvidar.

Puedo estar a tu lado como si no estuviera,
y encontrarte cien veces, asi como al azar...
puedo verte con otro, sin suspirar siquiera,
y no puedo olvidar.

Ya vez: Tu no sospechas este secreto amargo,
mas amargo y profundo que el secreto del mar...
porque puedo dejarte de amar, y sin embargo...
no te puedo olvidar!

jueves, 25 de agosto de 2011

DUELE AMARTE

sí, me duele amarte

porque cada ausencia es un dolor

porque cada adiós es una lagrima

porque cada enfado es un morir

porque cada no es un sí a la tristeza

duele amarte, pero te amo

amarte no tiene remedio ni cura

no hay nada en la vida sin amarte

porque mi vida es amarte.


De tu olvido las heridas

de tus palabras los recuerdos

de tus silencios las emociones

de tus miradas los amores

de tus promesas las creencias

y de ti... el mundo entero en ti

jueves, 24 de febrero de 2011

CELOS



Ya sólo eres aquella que tiene la costumbre de ser bella.Ya pasó la embriaguez.Pero no olvido aquel deslumbramiento,aquella gloria del primer momento,al ver tus ojos por primera vez.
Yo sé que, aunque quisiera,no he de volverte a ver de esa manera.Como aquel instante de embriaguez;y siento celos al pensar que un día,alguien, que no te ha visto todavía,verá tus ojos por primera vez.

José Ángel Buesa

ANIVERSARIO


Hoy hace un año, justamente un año.
Y llueve como entonces en el atardecer.
Y es una lluvia lenta, tan lenta que hace daño,
porque casi no llueve ni deja de llover.

Mi pena es una pena sin tamaño,
en el tamaño triste de un nombre de mujer,
aunque la gente pasa sin saber que hace un año,
y aunque la lluvia ignora que llueve como ayer...

José Ángel Buesa


AMOR TARDIO

Tardíamente, en el jardín sombrío,
tardíamente entró una mariposa,
transfigurando en alba milagrosa
el deprimente anochecer de estío.

Y, sedienta de miel y de rocío,
tardíamente en el rosal se posa,
pues ya se deshojó la última rosa
con la primera ráfaga de frío.

Y yo, que voy andando hacia el poniente,
siento llegar maravillosamente,
como esa mariposa, una ilusión;

pero en mi otoño de melancolía,
mariposa de amor, al fin del día,
qué tarde llegas a mi corazón...

José Ángel Buesa


viernes, 8 de octubre de 2010

Cuando en tardes que sobran las palabras y el día
sólo somos tú y yo, cada cual con su espera
y sin embargo atados en la misma carrera,
en el afán de luz, en la oscura alegría;

cuando nada se entiende sino en tu compañía
que le pone a los pasos un eco de bandera,
cuando ya todo el sueño se curva en tu cadera
y sólo en ella crecen velas, barcos, bahía;

cuando un día se sabe que pueda ser distinto
y se enciende la vida mientras amas y mueres,
cuando nada es distinto pero todo se evoca;

cuando se pide a un cuerpo la luz de un laberinto
y naufragan los días sin saber ni quién eres
y me pides silencio con un dedo en la boca.

Javier Egea

como me dejas

¡Cómo me dejas que te pienses!
Pensar en ti no lo hago sólo, yo.
Pensar en ti es tenerte,
como el desnudo cuerpo ante los besos,
toda ante mí, entregada.
Siento cómo te das a mi memoria,
cómo te rindes al pensar ardiente,
tu gran consentimiento en la distancia.
Y más que consentir más que entregarte,
me ayudas, vienes hasta mí, me enseñas
recuerdos en escorzo, me haces señas
con las delicias, vivas, del pasado,
invitándome.
Me dices desde allá
que hagamos lo que quiero
-unirnos- al pensarte.
Y entramos por el beso que me abres,
y pensamos en ti, los dos, yo sólo.
Pedro Salinas (1891-1951)